UN POCO DE HISTORIA

A las 10'30 horas del 12 de agosto de 1888 veintiséis delegadas y delegados, que representaban a un total de 4.668 afiliadas y afiliados 44 sociedades obreras con implantación en el centro del país y Cataluña, inician en el Círculo Socialista de Barcelona el 'I Congreso Nacional Obrero'.

El objetivo fundamental de este Congreso era la constitución de la primera Organización nacional de sociedades obreras que permitiese defender los intereses de los asalariados frente a la patronal.

El 14 de agosto, en segunda sesión, un tipógrafo llamado Pablo Iglesias Posse propone que el nombre de la organización sea 'Unión General de Trabajadores' y se elige como presidente de la misma a Antonio García Quejido (Secretario de la Federación Socialista Madrileña).

La recién nacida U.G.T. se organiza a base de Secciones de Oficio a nivel local y por Federaciones a nivel nacional, queda aprobado un programa de fijación de salarios mínimos, y la petición de la jornada laboral de ocho horas.

Hasta finales de siglo U.G.T. inicia un proceso de consolidación y extiende su influencia a todo el país (particularmente en la cuenca minera asturiana y Vizcaya gracias a la labor de dirigentes como Manuel Llaneza). Con el cierre del siglo, U.G.T. alcanza la cifra de 26.000 afiliadas y afiliados y en 1910 (año en que se funda la CNT, de tendencia anarquista) el número de afiliadas y afiliados llega a los 43.000. Ese mismo año Pablo Iglesias, Presidente del sindicato, se convierte en el primer diputado obrero de España.

Durante la primera década del siglo XX, U.G.T. experimenta un período de desarrollo ideológico y organizativo, alcanzando en 1915 los 110.000 afiliados. En el X Congreso se constituyen los Sindicatos de Industria, lo que permite la consolidación del movimiento reivindicativo. Esta es también la década de la creación de cooperativas obreras y centros educativos y de esparcimiento, como las Casas del Pueblo.

Durante la segunda década del siglo XX, la U.G.T. promueve numerosas huelgas, pidiendo la formación de un Gobierno Provisional y el fin del sistema de elecciones caciquil, sistema reforzado ante el temor de terratenientes y empresarios de que, al igual que Pablo Iglesias, otros dirigentes obreros alcancen la condición de Diputados. Finalmente se convoca la huelga general del 13 de agosto de 1917 (dos meses antes de la Revolución de Octubre), siendo decretado el estado de guerra y la intervención del ejercito contra los huelguistas.

Los miembros del Comité de Huelga son condenados a cadena perpetua, siendo puestos en libertad Daniel Anguiano, Francisco Largo Caballero y Andrés Saborit unos meses después al ser elegidos diputados.

La revolución rusa de octubre de 1917 tiene una gran repercusión entre afiliadas y afiliados de la U.G.T. y del PSOE (partido creado como rama política del sindicato pocos días después de la celebración del Primer Congreso Nacional Obrero), algunos son partidarios de abandonar la 'II Internacional', cuando pierden los defensores de ésta opción, se separan formando el 'Partido Comunista Obrero Español'.

En 1919, tras 31 años de lucha sindical, se consigue la jornada laboral de ocho horas.

La llegada al poder de Miguel Primo de Rivera en 1923, mediante un golpe de Estado, acrecienta las protestas obreras de ugetistas y cenetistas. Estas protestas conllevan la disolución del sindicato anarquista, que elige el enfrentamiento violento con el nuevo régimen y un fuerte acoso a la U.G.T.

La muerte de Pablo Iglesias, en 1925, deja la responsabilidad del sindicato en manos de Indalecio Prieto, Julián Besteiro y Francisco Largo Caballero quienes, tras la caída de la dictadura en 1930, se convierten en figuras claves en la futura historia republicana. Por aquellas fechas, U.G.T. contaba con casi 300.000 afiliados y se produce la decisiva incorporación de las campesinas y campesinos a la lucha sindical.

En 1934 alcanza el poder un Gobierno de derechas que recorta las mejoras sociales conseguidas en los años anteriores, y que se emplea a fondo contra cualquier protesta laboral. Se convoca una huelga general que prende en casi todo el país, particularmente en Asturias, donde la Alianza Obrera (U.G.T. y CNT) se hace con las riendas y se crea una situación (Revolución del 34) que el Gobierno reprime causando numerosas víctimas y practicando un sinfín de detenciones.

El 15 de enero de 1936 las fuerzas políticas de izquierdas se coligan formando el Frente Popular, que gana las elecciones de febrero. Pocos meses después empezará la Guerra Civil al sublevarse el General Franco contra la República, y con la Guerra Civil se inicia un período de extraordinario esfuerzo para el Movimiento sindical, en el umbral del conflicto U.G.T. contaba en sus filas con cerca de 1.500.000 afiliadas y afiliados, que debían compaginar la doble tarea de combatir en los frentes y asegurar la producción industrial y agrícola en la retaguardia.

La derrota en la Guerra Civil obliga a miles de ellos a cruzar la frontera para terminar siendo internados en campos de concentración (como le sucedería al propio Largo Caballero). En el año 1939 son incautados los bienes acumulados por los Sindicatos obreros y comienza la larga noche de la dictadura franquista. El nuevo régimen reprime a las Organizaciones populares y a sus integrantes. Comienzan las torturas y juicios sumarísimos contra los que permanecen en la Península. Besteiro es encarcelado y muere en prisión. Una parte de los que escapan a las iras franquistas se organizan en "maquis", grupos guerrilleros que combatieron en las montañas a lo largo de la década de los cuarenta.

Durante este paréntesis, los ugetistas que quedan en el interior comienzan a actuar en misiones de información, seguridad y socorro; los que han conseguido escapar organizan un mínimo de estructura en Toulouse, sur de Francia, que se dedica a parar con el apoyo de la CIOSL (Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres, a la que pertenece y de la que es miembro fundador), el reconocimiento internacional de los "sindicatos verticales" creados por el régimen franquista, y a dar publicidad de la situación interna del país.

Durante el período (1944 - 1973), se celebran doce Congresos en el exilio. Finalmente, en abril de 1976 U.G.T. celebra su XXX Congreso en Madrid, aún en la ilegalidad, siendo secretario general Nicolás Redondo e iniciándose así la actual etapa del primer sindicato constituido en España.

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